ME , MYSELF AND I
Mis otras y yo

QUIÉNES SOMOS
Me llamo Lucía y mi vida no es como la de las demás. Comparto mi vida con muchas personas, en mi mente no hay una única personalidad y es dificil aprender a convivir con todas ellas. Tener trastorno de identidad disociativo es dificl, a veces no recuerdo quien soy realmente, o quién he sido pero cada vez me acostumbro más a sobrellevarlo. O al menos así me sentía hasta hace una semana.
Me desperté a las 10 de la mañana el miércoles, desayuné y tomé mi pastilla, recetada para ayudarme a controlar a mis otras yo. Era la ultima que me quedaba, así que alrededor de las 11 me fui a la farmacia. Había mucho sol, lo que me puso de buen humor. Llegué finalmente y me encontré con una enorme fila, me pareció raro. No suele haber tanta gente a la mañana, pero me puse al final y esperé. La gente se iba enojada, cada vez veía que habían enis suministros, em empecé a poner nerviosa. Cuando habían dos personas delante mío me dije a mi misma qe me calmara, no iba a pasar nad agrave, solamente era un dia que justo había estado muy congestionado.
Se va un hombre de la caja y me acerco a la ventana. Le muestro mi receta a la farmacéutica y me dice “Uhh, disculpame, pero ya no nos queda más”. Mi corazón saltó, pero rápidamente volví en mí. Respire hondo y le pregunté cuándo llegaría el próximo encargo. Lo que me dijo si que me asustó. “No hay programado ninguno, le pedimos disculpas”. No se que me siguió diciendo, pero yo me fui rápidamente
Intenté buscarla en otras farmacias del barrio pero me dijeron lo mismos en todas. A la 1:30 aproximadamente volví a mi casa, ni almorcé, y me encerré en mi cuarto con la computadora a buscar el remedio. Cientos de páginas de internet y NO ENCONTRÉ NADA. Me indigné y me preocupe, ¡No entiendo cómo es esto posible!
Esta pasada semana mi estabilidad mental y emocional fueron decayendo. Sin mis pastillas la depresión y los ataques de ansiedad volvieron muy rápido.
Pero lo peor pasó hace 2 días, me desperté y no recordaba nada. Volvieron mis lagunas,y con ellos regresaron más fuerte que nunca mis cambios de personalidad. No se que o quien estuve siendo estos días pero sí sé una cosa, algo tengo que hacer para estar mejor.
Estuve pensando mucho, hasta que por fin se me ocurrió una idea, ¿Para que existen las redes sociale si no son para facilitarnos la vida? Decidí usarla como herramienta para controlar mi enfermedad.
Este blog va a ser para concientizar y contar finalmente, sin miedo, lo que sufro con mi enfermedad. Acá creo que está la verdadera YO, pero nunca estoy muy segura. Me cansa y estresa olvidar que hice o quién fui (Carla, Alexia, Daiana o Pilar), así que cada YO tendrá una red social. De esta forma todo lo que haga en esos momentos va a quedar registrado y voy a poder focalizar mis cambios de personalidad en algo que no sean mis pastillas.
Espero que esto calme mi ansiedad, para no recaer en completa depresión nuevamente. Y yo, Lucía, deseo que mi historia y mi búsqueda de felicidad pueda inspirar y ayudar a otros que sufren lo mismo que yo y mis otros yo.

